capítulo 18 – diccionarios propios
el abecedario es una especie de cancioncita que
todos sabemos, no importa la edad y los cambios de paradigmas educativos, lo y
tenemos incorporado como una estructura mental que nos sirve para ordenar
muchas cosas del mundo
más allá de en la tecnología del lenguaje actual
usemos el “querty” seguimos teniendo el orden alfabético como ordenador
inconsciente
y así hemos ordenado nuestros diccionarios y
enciclopedias
diccionario, esa especie de poema estrafalario con
el que enumeramos el universo
…
una palabra y dos puntos dícese de
a veces decimos que escribimos para ordenar el
mundo
de alguna manera en nuestro interior lo
clasificamos y enumeramos
y para hacerlo hemos heredado formas: diccionarios
y enciclopedias
publicaciones escolares
guías
glosarios
catálogos
vocabularios
tesauros
de cosas
seres
sentires
colores
infinitudes
catálogos de catálogos
-quién además de niño o no tanto no ha jugado con un diccionario
buscando con curiosidad loca palabras raras –y malas palabras- definiciones
extrañas, sinónimos inesperados, búsquedas al azar
con una clave muy especial sobre la que ya volveremos que es el
engranaje principal de esa “maquinaria” de búsqueda: el orden alfabético
[que tenemos ya tan internalizado que olvidamos que existirían otros
ordenes posibles para agrupar o clasificar: por especias, por materia, por
códigos numéricos etc.]
Un poco de historia:
Se considera que los primeros
diccionarios aparecieron en Mesopotamia. Esta afirmación viene, en gran parte, del
descubrimiento de varios textos cuneiformes en la Biblioteca de Asurbanipal, en Nínive,
que relacionaban palabras sumerias..123
Un diccionario chino, el Erya
del siglo III a. C., es el diccionario monolingüe más antiguo
que se conserva; y algunas fuentes citan el Shizhoupian (probablemente
compilado en algún momento entre el 700 a. C. y el 200 a. C., posiblemente
antes) como un "diccionario", aunque los estudiosos modernos lo
consideran un compendio caligráfico de caracteres chinos de bronces de la
dinastía Zhou. Filitas de Cos (fl.
siglo IV a. C.) escribió un vocabulario pionero Palabras
desordenadas (Ἄτακτοι γλῶσσαι, Átaktoi glôssai) que explicaba el
significado de palabras raras homéricas y otras literarias, palabras de
dialectos locales y términos técnicos.4El
primer diccionario sánscrito, el Amarakośa, fue escrito por Amarasimha hacia el
siglo IV de nuestra era. Escrito en verso, recoge unas 10.000 palabras.
Según el Nihon Shoki,
el primer diccionario japonés fue el desaparecido glosario de caracteres chinos
Niina, del año 682. El diccionario japonés más antiguo que existe, el Tenrei
Banshō Meigi del año 835, era también un glosario de chino escrito. En el
Frahang-i Pahlavig se enumeran los heterogramas arameos junto con su traducción
al persa medio y su transcripción fonética en el alfabeto pazend. Un
diccionario irlandés del siglo IX, Sanas Cormaic, contiene etimologías y
explicaciones de más de 1.400 palabras irlandesas. En el siglo XII, el
erudito turco-karakhaní Mahmud Kashgari terminó su obra "Divan-u Lügat'it
Türk", un diccionario sobre los dialectos turcos, pero especialmente el
turco karakhaní. Su obra contiene entre 7.500 y 8.000 palabras y fue escrita para
enseñar a los musulmanes no turcos, especialmente a los árabes abasíes, la
lengua turca.5Al-Zamakhshari
escribió un pequeño diccionario árabe llamado "Muḳaddimetü'l-edeb"
para el gobernante turco-khwarazm Atsiz.6En
el siglo XIV se terminó el Codex Cumanicus, que sirvió de diccionario
sobre la lengua cumanoturca. En el Egipto mameluco, Ebû Hayyân el-Endelüsî
terminó su obra "Kitâbü'l-İdrâk li-lisâni'l-Etrâk", un diccionario
sobre las lenguas kipchak y turcomanas habladas en Egipto y el Levante.7Un
diccionario llamado "Bahşayiş Lügati", escrito en turco antiguo de
Anatolia, sirvió también como diccionario entre el turco oghuz, el árabe y el
persa. Pero no está claro quién escribió el diccionario ni en qué siglo se
publicó exactamente. Fue escrito en el antiguo turco de Anatolia del periodo
seliúcida y no del periodo otomano tardomedieval.8En
la India, hacia 1320, Amir Khusro compiló el Khaliq-e-bari, que trataba
principalmente de palabras en indostaní y persa.9
Los diccionarios árabes se
elaboraron entre los siglos VIII y XIV de nuestra era, organizando las palabras
por orden de rima (por la última sílaba), por orden alfabético de los radicales
o según el orden alfabético de la primera letra (el sistema utilizado en los
diccionarios de lenguas europeas modernas). El sistema moderno se utilizaba
sobre todo en los diccionarios especializados, como los de términos del Corán y
los hadices, mientras que la mayoría de los diccionarios de uso general, como
el Lisan al-Árabe (siglo XIII, que sigue siendo el diccionario de árabe a
gran escala más conocido) y el al-Qamus al-Muhit (siglo XIV) enumeraban
las palabras según el orden alfabético de los radicales. El Qamus al-Muhit es
el primer diccionario práctico en árabe que incluye solo palabras y sus
definiciones, eliminando los ejemplos de apoyo utilizados en diccionarios como
el Lisan y el Oxford English Dictionary.
El diccionario es una
obra donde se puede consultar palabras o términos y se proporciona su significado,
definición,
etimología,
ortografía,
fija su pronunciación, separación silábica y forma gramatical. La información
que proporciona varía según el tipo de diccionario del que se trata. En muchos
casos los diccionarios proporcionan el significado de las palabras, su
etimología, su escritura, los sinónimos y antónimos.
Por otra parte hay un poder de
quien confecciona el diccionario, esconde detrás una mirada del mundo, un
concepto de base de verdad que tiene que ser uniforme para todos, en el mejor
de los casos un consenso
De hecho La enciclopedia nace
como un acto político previo a lo que será la Revolución francesa y el fin de
la monarquía –y la ideología medieval:
La Encyclopédie, ou
Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers (Enciclopedia,
o Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios) es una enciclopedia
editada entre los años 1751 y 1772 en Francia
bajo la dirección de Denis Diderot y Jean le Rond d'Alembert. Se la conoce
coloquialmente como la «Enciclopedia de Diderot y d'Alembert». Su propósito fue
reunir y difundir, en un texto claro y accesible, los frutos del conocimiento y
del saber acumulados hasta entonces a la luz de la razón. De esta manera, expone
la ideología laicista,
pragmática,
materialista
y burguesa
de la Ilustración. Contiene 72.000 artículos de más de 140
colaboradores, entre ellos Voltaire, Rousseau, el barón de Holbach o Turgot,
por citar algunos.
Se la considera una de las más
grandes obras del siglo XVIII, no solo por ser la primera enciclopedia
francesa, sino también por contener la síntesis de los principales
conocimientos de la época, en un esfuerzo editorial considerable para su
tiempo.
Por el saber que contiene, el
esfuerzo que representa y por las intenciones que sus autores le asignaron, se
convirtió en un símbolo de la plasmación de la Ilustración,
un arma política y en el objeto de numerosos enfrentamientos entre los
editores, los redactores y representantes de los poderes establecidos, tanto
secular como eclesiástico.
Así Voltarie también juega a
hacer su propio diccionario: El diccionario Filosófico. Con definiciones y
reflexiones suyas y libres:
AMOR. Se dan tantas clases de
amor que no sabemos a cuál de ellas referirnos para
definirlo. Se llama falsamente
amor al capricho de algunos días, a una relación
inconsistente, a un sentimiento
al que no acompaña la estima, a una costumbre fría, a una
fantasía novelesca, a un gusto
seguido de un rápido disgusto... en suma, se otorga ese
nombre a un sinfín de quimeras
Jugando y jugando más cerca
nuestro en el tiempo y el espacio tenemos por ejemplo
El diccionario Latinoamericano
de la lengua…
que tiene este interesante lema:
Definamos nuestro mundo.
Definamos las palabras de nuestro mundo
y que define vocablos de nuestro
cotidiano tales como
AR. espon. coloq. fam. Óptimo,
excelente.
"Le salió pipí cucú la
pastafrola"
Chino
1. AR. espon. coloq. fam.
Minimercado en el barrio, cuyos propietarios pueden o no ser de origen chino.
Voy al chino a comprar unas
pre-pizzas.
1. AR. vulg. coloq. est. juv.
fam. En frases como "¡Qué pedo!" o "...de pedo" significa
buena suerte.
No había estudiado nada, aprobé
de pedo.
SE PUEDE CONSULTAR EN
El Diccionario abreviado
del surrealismo fue publicado en 1938, con ocasión de la Exposición
Internacional del Surrealismo, catorce años después del primer manifiesto del
grupo. Los poetas André Breton (1896 – 1966) y Paul Élaurd
(1885 – 1966) propusieron una diccionario-collage en el que los términos
próximos al movimiento surrealista son definidos con humor por sus
principales autores (Salvador Dalí, Philippe
Soupault, Robert Desnos, Jean Arp,
Man Ray,
Louis Aragón,
Benjamin Péret, René Crevel
o Max Enst)
o miembros cercanos al movimiento (Tristán Tzara,
Pablo Picasso,
Arthur Rimbaund
o Marcel Duchamp).
Estamos ante un ejemplo más de un discurso estético imaginativo, propio del
surrealismo
y aquí ejemplos de lo que aquí
inventan en ese loco diccionario-poema:
Estas son algunas de las
definiciones:
AMOR. «El amor recíproco, el
único que aquí podría interesarnos, es aquel que pone en juego la falta de
costumbre en la práctica, la imaginación en la vulgaridad, la percepción del
objeto interior en el objeto exterior» (André Breton y Paul Eluard). «El amor
ya no pretende estar más allá del bien y del mal, sino que sencillamente,
el amor hace de todo mal un bien y por lo menos un más» (René Crevel).
ANGUSTIA. Lámpara que humea con
ruidos de espada.
AVIÓN. «El avion es un símbolo
sexual, que sirve para ir rápidamente de Berlín a Viena» (atribuido
a Freud)
AZAR. «El azar sería la forma de
manifestación de la necesidad exterior que se abre un camino en el inconsciente
humano» (André Breton)
COCIENTE. «Se puede expresar el
paso esencial del surrealismo diciendo que consiste en calcular el cociente del
incosnciente por el consciente» (Pierre Naville)
ENCUENTRO. «¿Cuál fue el
encuentro fundamental de su vida? ¿Hasta qué punto ese encuentro le dio, le da
la impresión de lo fortuito, de lo necesario? (Encuesta surrealista enMinotaure, 1933).
EROTISMO. Ceremonia fastuosa
celebrada en un subterráneo.
hay diccionarios específicos de
muchas cosas: de filosofía, de símbolos, del amor, de la cocina,
El especialista en Stendhal
Pierre-Louis Rey ha confeccionado un ingenioso diccionario que recoge, en más
de 400 frases o párrafos muy breves (ninguno alcanza las diez líneas), todo un
itinerario de situaciones del corazón y de los sentidos que resume las fases y
circunstancias del amor. Las citas están tomadas de la obra d el escritor
–novelas, relatos, diario, correspondencia y, por descontado, de su libro De
l’amour– y, convenientemente definidas bajo un epígrafe, componen un delicioso
abecedario que sirve como un breve tratado práctico para amantes de todos los
tiempos.
otro ejemplo
Para quien lo necesite y no esté
muy puesto en términos que aparecen en algunas recetas, pongo una Diccionario
de Palabras que se utilizan en diferentes preparaciones.
Estoy haciendo limpieza de
archivos y he encontrado esta tabla que guardo desde 2013. Supongo que la copié
de algún sitio y por eso he hecho búsquedas por Internet: Hay decenas de webs
que la reproducen, así que a saber de donde será la autoría... y de que año.
No están todos, pero si los mas
usados y para que sirva algo más de lo equivalente a guardarla en un cajón, os
la ofrezco.
POR ORDEN ALFABÉTICO:
Al dente
Estado de cocción de la pasta
que aún estando cocida se mantiene firme pero no dura. La denominación proviene
del italiano, en el que la expresión significa precisamente "al
diente". La expresión se extiende a las verduras cocidas, que deben quedar
algo "crujientes"
A la poêle
expresión francesa que se
refiere a la técnica de cocción "a la plancha"
Acidificación
Técnica de cocción y de
conservación que consiste en añadir un ácido (cítrico, vinagre) a los alimentos
Adobo
Sumergir un alimento crudo
(normalmente carnes) en un preparado líquido al que se le añade normalmente
pimentón y otros ingredientes como el orégano, la sal o el vinagre para dar
sabor
de la niñez:
Humor infantil
Se entiende por humor aquella
capacidad o disposición que tienen todos los se-
res humanos desde la infancia
para to-mar distancia en relación con lo existente real
o simbólico y actuar con ironía,
burla, sátira, hacer una narración chistosa y todos aquellos
procedimientos que despiertan
risa en los in-terlocutores
otro inventado a modo de juego:
Diccionario absurdo
S Santa Caco
Persona que roba los regalos de
Navidad a
los niños y a cambio les da
calcetines
usados y malolientes.
T Torrón
Un turrón que se ha quemado
mucho y de
tanto calor ha cobrado vida.
Troneo
Trineo que se propulsa con la
energía de un
rayo cuando te cae en la cabeza.
AMOROSIDAD
Cleoni Fernandes
Freire trabaja con la concreción
de la producción de sentido y del sentir
amorosidad/amor como una
potencialidad y una capacidad humana que remite a
una condición de la finalidad
existencial ético cultural en el mundo y con el mundo.
Una amorosidad compartida que
proporcione dignidad colectiva y esperanzas
utópicas, en que la vida es
referencia para vivir con justicia en este mundo.
La amorosidad freiriana que
recorre toda su obra y su vida se materializa en
el afecto como compromiso con el
otro, que se realiza colmado de la solidaridad
y de la humildad. Usando el
prefijo com-, gana fuerza la idea de compromiso que
puede significar prometerse
consigo y con el otro.
…
la libertad
compartida es el derecho a la
justicia, que a pesar de estar todavía distantes, no
son lugares inexorables sino
lugares problemáticos y, más que saciados de sueños
y de utópicas esperanzas, ellos
aún son lugares posibles, inéditos viables en que la
presencia en la ausencia de
Freire, más que nostalgia es VIDA.
Incluso después de la partida
para otra dimensión/plano, la vida y la
amorosidad de Freire permanecen:
Paulo, en la nueva dimensión a
la cual migraste, en tu insaciable
vocación de ser más, me parece
imposible que te sea negada la sombra
de un árbol de mango, desde
donde nos estés viendo y oyendo.
Imagino incluso que el árbol de
mango haya sido el árbol de la vida, en
el paraíso primigenio. Nosotros
que nos quedamos aquí, “a la sombra
de este árbol de mango, en la
tierra de muchas exclusiones, miraremos
todos los días el horizonte de
la esperanza, desde donde nos haces
señas. Tu mirada continuará
desafiándonos para decirnos que la lucha
no terminó, hasta que el sueño
colectivo dé lugar a la nueva realidad de
una tierra sin exclusiones,
donde no se tenga vergüenza de proferir la
palabra amor
(DEL DICCIONARIO p. fREIRE)
Escribe Carlos Skliar en ese
libro (que les Muestro) De haberlo escrito antes, con palabras en un Glosario
poético de la A a la _Z -aunque a la inversa:
“Más que un
aparente diccionario de ciertos términos rígidos, conforma un glosario que
extiendo en varias direcciones posibles. Las palabras que contiene habitaron y habitan
mis acciones, mis gestos, mi escritura y mi lectura a lo largo de los años;
recomponen una suerte de lenguaje vital al que he intentado ir y del que
procuré volver como en un vaivén frágil pero permanente de sentidos -nunca
definitivos, casi siempre indeterminados- atravesados por tonalidades
educativas, literarias y filosóficas. Se trata, sin duda, de un ejercicio
retrospectivo -y por eso está organizado de la Z a la A-que quisiera considerar
como escrituras -o reescrituras- "hacia atrás". Sin embargo, ese "atrás"
no supone un regreso a algún lugar mítico personal, ni el afán por retroceder
para identificar y exponer cierto hallazgo particular. Diría, más bien, que se
trata de reescribir en tiempo presente una escritura irregular y cambiante de,
al menos, veinte años de travesías.”
Así como otro libro
hermoso: Fragmentos de un discurso amoroso de Roland Barthes, que explica su
orden así:
Se ha sometido pues la sucesión
de las figuras (inevitable, puesto que el libro está obligado,
estatutariamente, a la progresión) a dos arbitrariedades conjugadas: la de la
designación y la del alfabeto. Sin embargo, cada una de estas arbitrariedades
se atempera: una, por la razón semántica (entre todos los nombres del
diccionario una figura no puede recibir más que dos o tres); otra, por la
convención milenaria que norma el orden de nuestro alfabeto. Se han evitado
igualmente las artimañas del azar puro, que bien habría podido producir
secuencias lógicas; puesto que no se debe, dice un matemático, «subestimar el
poder del azar de engendrar monstruos»; el monstruo, en este caso, habría sido,
surgiendo de un cierto orden de las figuras, una «filosofía del amor», ahí
donde no se debe esperar más que su afirmación.
Y comienza con Abismarse, sigue
con Abrazo, etc.
Podemos inventar nuestro
diccionario
Tomar un diccionario real y
elegir una página al azar de las que usaremos palabras para inventar historias
o poemas
Podemos imaginar su significado
e intentar definir la palabra, dibujarla e inventar historias con esta nueva
palabra.
Podemos cambiarle el significado
a todas las palabras que se nos ocurra y que se llame “silla” el viento suave
sobre el mar
Volver a definir con nuestra
imaginación y nuestro estilo propio -y nuestros sentimientos- la luna, la
noche, el mar, la ausencia, cualquier objeto
Usamos ese orden alfabético para
que el lector comprenda en que juego está y deje extrañar de apoco su
percepción, se re encuentre con el niño que juega con diccionarios…

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