Capítulo 21 – el arte de la consigna
Hace unos
años cuando hablamos en este mismo taller acerca de la creación de consignas de
escritura no estaba tan presente la IA, o más que presente esta INVASIÓN de la
IA en muchas actividades
y ese
fenómeno me lleva a una reflexión en relación al tema con respecto a la presencialidad
así como en
el teatro según Dubatti lo indispensable es la presencia que genera el “convivio”
“Convivio es la experiencia que se
produce en reunión de dos o más personas de cuerpo presente, en la misma
territorialidad, en proximidad, a escala humana; tecnovivio es la experiencia
humana a distancia, sin presencia física en la misma territorialidad, que
permite la sustracción de la presencia del cuerpo viviente, a través de la
intermediación tecnológica, sin proximidad de los cuerpos, en una escala
ampliada a través de instrumentos. Convivios son todas las reuniones de cuerpo
presente, no solo el teatro, también las reuniones en las calles, bares,
clases, templos, casas, estadios, fiestas, etc. (justamente lo que ahora ha
restringido la cuarentena); tecnovivio: la relación humana por mediación
tecnológica, por ejemplo el libro, el cine, la televisión, la radio, el
teléfono, la web, las redes ópticas, la comunicación satelital, etc. El
convivio es tan ancestral como el ser humano: nació con los orígenes de lo
humano, cuando dos o más humanos se reunieron.”
pienso que
el generar escrituras -si bien puede ser a distancia, o mediante manuales etc.-
se enriquece en los encuentros entre personas
que es más
bien presencial esa invitación al juego, ese estímulo a imaginar y crear “por
contagio”
dar espacio
a los momentos que tiene ese diálogo creativo, que se está haciendo colectivo a
medida que se intercambian miradas, preguntas, gestos, experiencias de cada uno,,
un construir subjetividades con los otros
pienso que
es lo que nos moviliza a ir a los encuentros: a los talleres literarios o de
escritura creativa, a los grupos de lectura, a las mesas de café donde se
comparten lecturas y escritura, a los café literarios etc.
porque lo
otro ya está instalado: cualquier persona puede pedirle a la IA (Chat gpt,
Qwen, Gemini etc.) que le genere una consigna de escritura y puede jugar allí
experiencia muy interesantes
sin
embargo, el arte de la consigna lo veremos aquí hacia ese plus que tiene la
presencialidad…
*
Siempre
recaigo en volver de vez en cuando a pensar la escritura como un diálogo, que
de hecho lo es
a veces la
singularidad más interesante de ese diálogo es que no sé con quién ni cuando
estoy charlando, ni si por alguna vía llegará una respuesta a mis palabras –es
un diálogo diferido
y al pensar
en diálogo pienso en lo que las palabras de los otros –uno o una o varios- me
generan y a la vez me desafían
las
palabras del otro hacen surgir en mi la fuente de otras palabras
las
palabras de los otros propician en mi una escritura propia
La dinámica
de taller de escritura por otro lado, es más un momento de contagio que una
clase en el sentido enseñanza –aprendizaje (como en la educación formal)
hay en el
taller una horizontalidad y una retroalimentación entre todos, como nos propone
Ezquiel Ander-Egg en su libro El taller una alternativa de renovación
pedagógica:
A diferencia de la clase donde los alumnos constituyen
"el auditorio", en el taller forman un "grupo de trabajo",
llevando a cabo un proceso de aprendizaje en equipo, ya
sea por el trabajo
de reflexión como por la acción. De este
modo los saberes, capacidades y habilidades de cada uno
son tenidos en cuenta como un elemento fundamental de
la dinámica del proceso de enseñanza-aprendizaje. El
conocimiento
de cada uno y de todos confluye en el trabajo
colectivo. Ya no tienen que repetir textos como papagayos
culturales, sino hacerse responsables de su propio aprender
y también:
Para decirlo en breve: el taller reemplaza el mero hablar
recapitulativo/repetitivo, por un hacer productivo en el que
se aprende haciendo.
Por otra
parte cuando hablamos de escritura tiene un rol fundamental la consigna
LA CONSIGNA
la podemos nombrar como
un
disparador
un desafío
una
pregunta
una
propuesta
una “tarea”
a cumplir
una “piedra
en el estanque”
un puntapié
un golpe de
dados que no sabemos a dónde nos conduce
Como ha
pasado en algunos encuentros, por momentos esa malditísima
autoexigencia que muchos llevamos dentro (enemiga de soltarse a escribir con
libertad) toma a la consigna como una formula con la que hay que cumplir
como si no
pudiéramos salirnos de un “resultado esperado”
Propongo
por el contrario a la consigna como una “excusa de juego”
y ahora sí
voy a tomar letra de un hermoso texto que conocí del lado de la expresión
corporal pero habla de lo mismo
se llama El
arte de la consigna y es de MARINA GUBBAY - DÉBORAH KALMAR referentes de la
expresión corporal en Argentina:
La consigna
es aquello que da el docente para tratar de generar algo en el otro.
Es un
puente, una manera de llegar al otro.
Es un
estímulo verbal para que el otro se ponga en acción.
Es pauta
que trata de llegar al otro con lo que se dice.
Es un modo
de despertar con la palabra la curiosidad en la exploración.
Es una
dirección que orienta la investigación.
Es un
recorte, una selección que favorece la atención.
Es lo que
digo para que el alumno se interese en algo.
Es una
provocación que genera imágenes y emoción.
Es un
fósforo que enciende.
Una
consigna, y otra, y otra, van generando un camino, con su comienzo, desarrollo
y desenlace. El arte de dar consignas tiene que ver con encontrar qué decir
para que el otro se ponga en acción en el sentido más amplio.
La consigna
puede enunciarse como pregunta, es el arte de generar las preguntas. Otras
veces pauta, ordena y organiza, también puede sugerir y provocar.
Como ven,
en relación a las consignas de escritura ese sugerir o provocar es a veces lo
que “enciende el fósforo”
y aquí
también hablan como decía al principio de un cierto diálogo:
consciente
y el inconsciente, improvisando entre esta asociación, a la vez, dirigida y
libre. Sería algo así como dejarse mover por el canto del río que brota desde
su cauce y, desde allí, se desparrama en movimiento con todo el permiso y con
toda la emoción que trae aparejada. Este es un modo de ir de la consigna del
docente hacia el enigma del alumno, dejándose llevar ambos por el misterio de
la improvisación y así, entrar en terreno desconocido.
el escritor
Luciano Lamberti dice de las consignas de escritura
Las
consignas son disparadores, formas de juego, pero también metas y desafíos que
el escritor en ciernes debe sortear. Fogwill decía que en un taller literario,
mano a mano con Pauls, él le ganaba. Más allá de la chicana, y de quién sería
el hipotético Profesor de ese grandioso taller, creo que lo quería decir es que
en el fondo cualquier escritor piensa a través de consignas, incluso de las más
tontas (a veces las más tontas son las mejores). Como es una hermosa mañana
helada que ya anuncia el invierno, y hoy me levanté generoso y dicharachero,
acá van algunas consignas de mi propia cosecha. Espero que les sirvan a
ustedes, mis siempre monstruosos lectores, para escribir cuentos vibrantes,
llenos de sentido y honestidad, que conmuevan a sus propios lectores y sigan
resonando largamente en ellos.
1. Tomar un
libro cualquiera de tu biblioteca. Leer el principio. Copiarlo. Buscar otro
libro y leer el final. Escribir todo lo queda en el medio. Acordarse de borrar
el principio y el final por obvias razones.
2. Escribir
un cuento a partir de la pregunta presente en este maravilloso cuento de
Bradbury: ¿Qué harías si supieras que esta es la última noche del mundo?
3. Leer
“Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, de Borges. Escribir la vida de un personaje
desde que nace hasta que se muere. Después pensar en el momento en el que ese
personaje “sabe para siempre quién es”, dejar lo necesario para que se entienda
ese momento y eliminar todo lo demás.
4.
Leer este cuento de Hebe Huart (Cómo vuelvo)
y escribir una confesión de un personaje a un desconocido
En mayor o
menor medida, todo texto contiene una consigna. Es el “Y si…” del que se habla
en tantos manuales de guión. A veces es una chispa que se apaga enseguida, pero
a veces un incendio que termina por consumirlos a todos, empezando por el mismo
escritor.
Cualquier
persona puede inventar consignas y la idea desde este taller es que quien
quiera pueda ser tallerista del otro, ya sea realizando Talleres propios, o
incluso con gente amiga en ámbitos cotidianos
Hablando de
ámbitos cotidianos…
hoy
en día mucho “tallerismo” de amigos se ha dado y de lindas maneras por las
redes sociales (en nuestra ciudad por ejemplo generó libros colectivos con las
propuestas de Alejandra Fernandez en pandemia)
y aparecen
por allí muchos desafíos a la poesía, a lecturas y escrituras, e incluso juegos
interesantes como en algunas placas que se comparten y usan el azar surrealista
para crear un lindo efecto
Inventar
una consigna es invitar a los demás a jugar
Para ello
algunos ingredientes son los llamados “temas”
el tiempo
la muerte
el amor
un hecho
social e histórico
y las
podemos formular sencillamente como “escribir acerca de…”
Vivencias
más específicas, objetos, sentimientos, todo lo interminable que hace a lo
humano. Y como cuando vimos el binomio fantástico, casi siempre es fructífero
unir dos elementos:
escribir
algo con:
tristeza y
ventana
amor y
viaje
reloj y
caballo
Otras
formulaciones son de forma:
escribir en
primera persona
cambiar
todos los verbos a futuro
usar
palabras inventadas
otras se
presentan como cuestionarios: 1. ¿Dónde estará ahora el agua con la que se lavó
la cara esta mañana? 2. De qué color son los bere-beres? 3. ¿Tiene experiencia
previa? 4. ¿Quién mete tanto ruido? 5. ¿Qué piensan los sapos de las
luciérnagas? 6. ¿Cada cuanto tiempo? 7. ¿Cómo es la guerra? 8. ¿Quién se llevó
el jarrón?
o también
contá cómo
es tu barrio
cambiar
formas y géneros: pasar un poema a carta
una noticia
a poema
escribir
todo con un color
y así
por
supuesto las consignas funcionan en cada persona de manera diferente, “prenden”
más o menos, incluso dependiendo del momento y del día y tantas cosas de la
vida que influyen en nuestra predisposición y nuestra “inspiración”
por lo
tanto propongo que nos larguemos a jugar con la imaginación a inventarle al
otro consignas para generar una escritura
y después
se verá qué surge
segura y
misteriosamente emerge allí lo inesperado
para
terminar compartimos el hermoso texto de la piedra en el estanque de Gianni Rodari,
que cada tanto re leemos y nos dejamos llevar por sus ondulaciones
Éste es el maravilloso
comienzo del capítulo en el que Rodari aborda uno de los caminos posibles en el
arte de inventar historias. Las palabras se llaman unas con otras. Ya sea a
través de la inicial, o de la rima, o de la primera sílaba o del campo semántico.
“Una piedra
arrojada a un estanque provoca ondas concéntricas que se expanden sobre su
superficie, afectando su movimiento, a distancias variadas, con diversos
efectos, a la ninfa y a la caña, al barquito de papel y a la canoa del
pescador. Objetos que estaban cada uno por su lado, en su paz o en su sueño,
son como llamados a la vida, obligados a reaccionar, a entrar en relación entre
sí. Otros movimientos invisibles se propagan hacia el fondo, en todas
direcciones, mientras la piedra se precipita removiendo algas, asustando peces,
causando siempre nuevas agitaciones moleculares. Cuando toca fondo, agita el
lodo, golpea los objetos que yacían olvidados, algunos de los cuales son
desenterrados, otros a su vez son tapados por la arena. Innumerables acontecimientos,
o miniacontecimientos, se suceden en un tiempo brevísimo.
Quizás ni
aún teniendo el tiempo y las ganas necesarios sería posible registrarlos, sin
omisión, en su totalidad.
Igualmente
una palabra, lanzada al azar en la mente, produce ondas superficiales y
profundas, provoca una serie infinita de reacciones en cadena, implicando en su
caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un
movimiento que afecta a la experiencia, y a la memoria, a la fantasía y al
inconsciente, complicándolo el hecho de que la misma mente no asiste pasiva a
la representación,.sino que interviene continuamente, para aceptar y rechazar,
ligar y censurar, construir y destruir."
En
"Gramática de la fantasía. El arte de contar historias"

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